martes, 24 de enero de 2017

La muerte de Alberto Luberta




¨Alberto Luberta no tenía un solo pelo negro  en la cabeza¨, me dice David López un campesino del consejo Popular de Los Reynaldo, comemos en el restauran Doña Yuya. Hay bistec y costilla de puerco, silencio y baladas cursis, no hay moscas, el aire acondicionado ronronea  y una trigueña que debe ganar a lo sumo 400 pesos trata de comportarse mientras bebemos otra cerveza.
Trato de hablarle de  lo bien que le ha ido a este hombre en su cosecha, de cómo puede invitarnos a seguir bebiendo cervezas de 25 pesos cada una e insiste. ¨Ese hombre era lo más grande¨, dice.

Y Luberta  solo se le aparecía cada tarde noche, en medio del monte, en la voz de gente sin rostro. Rosillo comenzaba :¨Aquììì Radio progreso presentandoooo… ¨  y este hombre prefiere hablar del programa radial, de los minutos que reía mientras Arredondo, Miravalles, Aurora.. Toda esa gente le llenaba la vida. Radio es eso. Cuba no es solo Tropicana, El Vedado, el Festival de Cine. Hay todo un país más allá. Verde sí, totalmente verde y rural un país y Luberta le dio vida.

Debe ser por eso, aun cuando Alegrías de sobremesa fuera en un edificio citadino, los del monte le fueron fieles, y cuando se iban alguno de los personajes dolía: Simeòn, Paco, Melecio, Alejito… Era como ir perdiendo trozos de la pared de la existencia, borrones en las palabras preferidas y quedaba incompleta la tarde.

Ya alegrías de Sobremesa había muerto, Luberta solo no podía suspender tanta caída, lo intentò , casi lo logra , pero estaba solo, el gran coro de directivos, de público le pedìan exigían ¨tu puedes¨, y lo hizo pero la tarde le pasó factura , se fue. Hubo silencio y aquì, tan lejos de él un guajiro quien creció con sus criaturas coloca sobre la mesa del almuerzo todas esas verdades de la radio.  Le miro, tiene las manos callosas,manchadas, llenas de verdad y lo sé : Murió Alberto Luberta . Ya no hay más alegrías para esta sobremesa, al menos desde Progreso, aquella radio nacional que también parace  fenecer.






No hay comentarios:

Publicar un comentario