Eduardo Rosillo: ¨Yo soy de La Maya¨





Eduardo Rosillo fue uno de los seis locutores de la CMKT, fundada en La Maya el 20 de mayo de 1949. Según nos contara el propio Rosillo, el día de la primera emisión, Leonel Landeoux Coello, Nenengo, llegó hasta los micrófonos y dijo: ¨Yo me siento orgulloso de que la voz de mi pueblo se escuche en La Maya, en El Estribo, en Alto Songo y en el mundo¨, y según ellos mismos la CMKT no se escuchaba ni en una barbería que había en la esquina.

La historia me la hicieron los dos radialistas. Rosillo, quien me hablara por casi una hora en Radio Sonido SM y Nenengo ese hombre imprescindible de La Maya. Eduardo Rosillo comenzó en CMKT su carrera como locutor, en poco tiempo de fundada tuvo que acudir al Colegio de locutores de Santiago de Cuba y posteriormente se fue a la capital oriental a trabajar en emisoras como CMKC.

En La Maya, como es lógico,  Eduardo Rosillo es un paradigma, el orgullo de que este grande haya nacido en nuestra tierra creció con varias generaciones. El clásico presentador de Alegrías de sobremesa, varias veces visitó nuestra emisora municipal, ya sea para transmitir Un Domingo con Rosillo o para dar charlas de música  y locución.
En esta esquina radicó la CMKT


La noticia de su deceso nos llegó esta mañana. Rosillo había muerto, las últimas veces que lo vimos en esta tierra hablaba lo mismo con amigos de la infancia que con alguna novia perdida en la madeja de los años.

Rosillo nos dejó ese aire intenso de los grandes, una sencillez más que probada y el cariño por cada asunto relacionado con La Maya, Alto Songo, la Prueba o San Benito, cualquiera de los rincones , de este, su lugar de origen.

En torno a Rosillo crecen tantas historias, mi propio abuelo dice que lo salvó Rosillo, el padre , que era el único médico de San Benito (debe haber sido por el 1910)  y le recetó unas medicinas que espantaron a la parca. Así se recuerda a esa familia que es leyenda en La Maya y en Cuba. Rosillo, el locutor que conocía al pie de la letra  el sumergimiento del danzón , el atrevido locutor que tantas veces presentó a Polo Montañés, Ibrahím Ferrer, Eliades Ochoa, Compay Segundo o hasta a  Benny Moré.
 
El mismo que vio desde el bar  El Bohío el asalto al Cuartel Moncada y sufrió las amenazadas de esbirros de la tiranía de Batista. Ahí queda la historia del Palma Cristi que le dieron a Bistel, un compañero suyo en la CMKC, aquel ultraje que le tocaba a Rosillo y los guardias dieron confundidos a su colega.
Casa en la que vivió Eduardo Rosillo. La Maya



En fin se nos fue Eduardo Rosillo. Tenemos este adiós que sale de cualquier casa, desde la Maya , este pueblo al que varias generaciones vieron arder por una u otra circunstancia, se nos va el gran locutor , el maestro que tantas veces vimos llegar desde su estrella a estrecharle la mano a sus amigos de infancia, a sus familiares, a la gente común.

Tenga este adiós maestro, le recordaremos siempre con todas sus palabras y sobre todo con aquellas que han quedado en el pensamiento de muchos: ¨Yo a cualquier parte de Cuba o del mundo que voy, siempre digo con orgullo y satisfacción que yo soy de La Maya ¨.

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