jueves, 24 de julio de 2014

La radio cubana necesita poción





Quiero esa culpa de empinar los imposibles
Que mis abuelos me obsequiaron en la infancia.
Buena Fe

La radio cubana cumple 92 años, y por lo menos a mi me parece que está comenzando necesitar pociones, porque envejece.

Lo sé, hay algunos como yo que requieren diariamente de escuchar lo mismo Progreso que Rebelde, Taíno que Sonido SM, y esa adicción a veces nos hace ver el gran bosque pero los árboles se nos pierden.

No tengo ahora mismo un estudio a mano, pero recientemente un directivo dio el dato de que un alto por ciento de los campesinos de este país no  escucha radio, y ya sabemos la tradición que hubo siempre de radio en lo más intrincado.

Pensemos por ejemplo que en este oriente nuestro hace más de cinco o 10 años que no se venden receptores y cuando los hubo tenían el módico precio de 10 CUC, o sea, 250 pesos que es más o menos la mitad de lo que gana un cubano de a pie y eso hablando de un receptor de dos bandas y con una pequeña bocina.

Los otros sí que los hay, cuestan más de 200 CUC, ni sacar la cuenta. A lo dicho sumemos algo que, al menos es mi parecer, espanta a los posibles oyentes. Los programas cubanos, a no ser uno o dos, jamás tienen diálogo directo con el oyente sobre el tema a tratar en la emisión y este casi siempre está escrito para que lo lean dos o un solo locutor  y ya sabemos cuánto problema hay en esa esfera, reconocido por muchos de los que dirigen y estudian la radio.

Sumemos un periodismo que no acaba de aterrizar en el problema,  lo husmea, está punto de tocarlo pero le deja a un lado, o le entra poco. Ya los tiempos aquellos en que Haciendo Radio era casi el centro de la isla ha quedado atrás y las otras revistas, que se le suman en el mismo estilo y hasta horario andan de capa caída.

Por eso creo que la radio necesita poción, insisto en que los jóvenes deben encontrar espacio, hay que acabar de creer en ellos,  dejarlos entrar. En los debates de cada festival de les escucha teorizar, pero muchas veces al aire se siente el mochazo que alguna mano les dio.

Ojalá y encontremos la vuelta porque la competencia del ¨Paquete¨ es fuerte, no solo contra la radio o  la televisión, hasta con el libro y a la palma, no debemos dejarla con todo ese silencio.



No hay comentarios:

Publicar un comentario